"Elogio de la locura" de Erasmo de Rotterdam (1511-2011)



Seguramente son miles de estudiantes los que se han beneficiado en los últimos treinta años del programa europeo llamado Erasmus. Muy pocos, sin embargo, conocen al humanista que da nombre a las célebres becas auspiciadas por este programa: Erasmo de Roterdam

Nació en 1469 en una ciudad holandesa que las bombas redujeron a cenizas al poco de comenzada la Segunda Guerra Mundial. Un macabro guiño irónico a quien tanto hizo por la paz universal. Viajero empedernido, visitó, entre otras muchas Cambrai, París, Londres, Bruselas, Lovaina, Gante, Turín, Bolonia, Florencia, Padua, Roma, Strasburgo, Friburgo y Basilea donde encontró la muerte en 1536. Pese a los requerimientos de reyes, príncipes y del mismo papa, nunca quiso comprometerse con ningún poder terrenal, celoso siempre de su libertad e independencia. Su patria fue el Humanismo, el gran legado espiritual que Occidente ha dejado al mundo.

Sus ideas religiosas agitaron la Cristiandad, adormecida por una iglesia romana, que por causa de la corrupción de sus más altos dignatarios, había caído en el descrédito más absoluto. Partidario de la tolerancia por encima de todo, se mantuvo, no obstante, al margen del Cisma de la Iglesia, manteniéndose equidistante entre protestantes y papistas, lo que terminó por valerle la enemistad de unos y otros.

Manual del caballero cristiano, Querella de la paz, Libro de los antibárbaros, Sobre el libre albedrío son algunas de las obras que más impacto tuvieron en los primeros años del siglo XVI.

Pero aun habiendo escrito miles de páginas, la memoria de Erasmo como escritor nada diría hoy a las gentes del siclo XXI de no haber sido por uno de sus más breves y, en principio, menos eruditos de sus libros, el Elogío de la locura. Teniendo en cuenta el sentido ambiguo del término locura, que si por un lado significa la estupidez, por el otro es también la forma más lúcida de aproximarse a la verdad, ¿Qué impulsó a Erasmo a escribir esta obra? Dedicado a su amigo Tomás Moro, puede entenderse como una apología en toda regla de la risa que tan mal considerada estaba por los sectores de la iglesia. Puesto que este librito estaba dedicado a su amigo, nada mejor que el juego onomástico que justifica la elección del tema, ya que Moro se parece a locura en griego,” moria”. El propósito de la obra era eminentemente satírico: La humanidad vista como un mundo de locos, pues que todos están poseídos por la ambición, la vanidad, la lujuria, la avaricia, la discordia, la pedantería, etc. Como en la Danza de la Muerte nadie escapa al juicios de la Locura: cortesanos, reyes, obispos, papas, etc.

Erasmo es el arquetipo del intelectual, el primer intelectual europeo, el forjador del mejor espíritu de Europa.